
El techo panorámico proporciona una extraordinaria sensación de amplitud. Ocupa la práctica totalidad del techo del vehículo y, cuando está cerrado, ofrece una superficie acristalada dos veces mayor que la de un techo corredizo elevable convencional. Para proteger del sol a los ocupantes, el techo panorámico está fabricado con cristal calorífugo y dispone de dos persianas enrollables eléctricamente.